jueves, 27 de abril de 2017

Comprar un coche y no morir en el intento





Comprar un coche nuevo es una decisión muy importante que hay que meditar mucho antes de decidirse. Yo la verdad lo tuve muy fácil porque mi padre es mecánico y me dejé aconsejar por él en todo lo relacionado con la compra del vehículo. Lo primero fue decidir si comprar el coche de segunda mano o nuevo, ya que no me gustaría endeudarme por un coche, tomé la decisión de comprarlo de segunda mano, tenía unos ahorrillos del último trabajo de verano y me podía permitir un buen coche. La decisión fue más complicada de lo que me imaginaba, hay una gran variedad de modelos y marcas y yo la verdad es que andaba muy perdida. Mi padre se encargó de explicarme cuales eran los pros y los contras de cada modelo y al final me decante por uno de los primeros que vimos. Era un poco más barato porque había que cambiar los neumáticos y hacerle alguna que otra reparación, aunque de carrocería estaba perfecto había que arreglar el elevalunas y cambiar un espejo retrovisor que estaba roto. Eso lo haríamos en un desguace según mi padre.
Mi padre que es un entendido del tema se puso en contacto con neumaticosxpoco para adquirir allí los neumáticos que necesitaba mi nuevo coche. Yo no conocía esta empresa por lo que la busque en internet, https://www.neumaticosxpoco.es/ es una página en la que encuentras todo lo que necesitas para el buen funcionamiento de tu coche, así que allí nos dirigimos a comprar los neumáticos. Nos atendieron muy bien, da gusto dar con profesionales que te explican el funcionamiento y como debes de mantener tu coche para que funcione correctamente. A pesar de ser hija de mecánico de los de toda la vida, no estaba muy al día con el mundo del motor por lo que agradecí la compañía de mi padre.
Mi padre sustituyó los neumáticos desgastados por los nuevos que habíamos comprado esa misma tarde, y se aseguró de que la presión fuera la indicada, tras eso saque el coche para dar mi primer paseo como propietaria, y debo reconocer que me gustó bastante la sensación, no es que fuera el mejor coche del mundo, pero era mío. Además con las revisiones previas, el cambio de neumáticos y los arreglillos a los que lo sometí puedo decir que era un coche flamante y nuevo.

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